Ninguna guerra se parece a otra
08 de abr de 2009 por Sara
‘Ninguna guerra se parece a otra’ es el título de un libro que escribió el periodista Jon Sistiaga sobre sus vivencias personales y profesionales en la guerra de Irak. En una ocasión ya lo mencioné hablando de las fotografías de guerra, pero hoy vamos a ver concretamente el conflicto de Bagdad.
El corresponsal relata en primera persona cómo se vivía y como se trabajaba en la capital iraquí en aquellos días en los que las bombas y los cañones lo arrasaban todo. Hasta que un misil alcanzó el hotel donde se alojaban los medios de comunicación, y acabó con la vida del cámara José Couso. Éste, además de ser compañero de Sistiaga, era su amigo, por eso en el libro encontramos declaraciones tan sentimentales y desgarradoras. Opinión al fin y al cabo, pura subjetividad que no puede ser de otra manera cuando te ves inmerso en tales circunstancias. Cierto es que ninguna guerra se parece a otra, pero todas tienen algo en común: las víctimas, o como lo llaman los atacantes, ‘daños colaterales’.
No se puede ser objetivo cuando has visto matar, cuando has visto morir, y cuando has sentido miedo. El documental ‘Bagdad Rap’ es subjetivo, retrata y destaca la bondad de la población iraquí, y la extrema maldad de las fuerzas invasoras. Está claro que ni tanto ni tan calvo, pero lo que sí hay es víctimas, y ellas son las que hablan a las cámaras del director navarro Arturo Cisneros.
Días antes de la ocupación de Bagdad, varios brigadistas estaban en la ciudad, entre ellos el propio Cisneros, algunos de los cuales permanecieron allí hasta el final. El vídeo recoge sus declaraciones, sus experiencias, y sus puntos de vista ante el inminente ataque.
El documental muestra el antes y después para una población que los brigadistas definen como “dignos” y “normales”. Una normalidad que quedó rota un 20 de marzo del 2003, cuando George Bush mandó a sus tropas a Irak apoyado por los Gobiernos británico y español. El objetivo, según hizo saber, era buscar armas de destrucción masiva, y ya de paso liberar a los iraquís de la dictadura de Sadam Hussein.
Llegaron a Bagdad saltándose todas las recomendaciones de las Naciones Unidas, dando pistoletazo de salida a una guerra ilegítima cuyo verdadero fin era encontrar petróleo. Por supuesto, esas armas de destrucción masiva no aparecieron por ninguna parte, supongo que los iraquís las hubieran usado para defenderse de sus invasores. Dicen que rectificar es de sabios, aunque cuando se tiene el problema de no ser tan listo, no se deberían asumir unas competencias que ponen en peligro la vida de personas.
Ayer, Obama, ‘el nuevo gran héroe americano’, hizo una visita sorpresa a Irak, en esta especie de gira mundial para hacer amigos, y allí recordó su intención de retirar las tropas estadounidenses del territorio, no sin antes advertir de que los próximos 18 meses serán críticos para el país. Claro, ¿qué van a hacer los pobres iraquís sin la presencia estadounidense? (tono irónico). Pues intentar recuperar la normalidad, intentar reconstruir sus casas y sus vidas, cargando con todas las pérdidas que se les han ocasionado. Como dicen al final del documental, “¿quién cojones te ha mandado a salvarme?”
En cambio, lo que sí se ha podido probar es el uso de uranio empobrecido en las armas por parte de EE. UU. y varios países más de la coalición en varios conflictos. Esta sustancia libera unas partículas que causan la muerte inmediata de los afectados directamente y enfermedades como cáncer o linfoma a los que estén expuestos a ella. Además de malformaciones y modificaciones en el ADN que se transmitirán a lo largo de 40mil generaciones. ¿Quién tiene las armas de destrucción masiva entonces?
Ninguna guerra se parece a otra, pero en ‘Bagdad Rap’ se establece en varios momentos una analogía con la matanza de civiles en Gernika durante la Guerra Civil, apoyándose en el famoso cuadro de Picasso.
Este documental es un montaje que fusiona las imágenes de la barbarie, declaraciones, entrevistas, historias de las víctimas con nombres y caras, y sobre todo, música. Rap en español, en francés y en euskera, canciones inéditas de Ari, Frank T, Zenit, Selektah Kolektiboa, Kase O & Kamel, Señor Rojo, Mikel Salas, Borja Alexandre y Guilleaume Marson. El rap toma gran protagonismo por sus letras comprometidas creadas exclusivamente para la causa. Me quedo con una frase del primer tema de Señor Rojo, “Veo tantos muertos a mi paso que paso de ser doctor, saco más de enterrador si es verdad que saco algo”.
“Una suma, la del rap con el documental de denuncia que espero que haga reflexionar a más de uno. Confío que con BAGDAD RAP mucha gente descubra lo que es el rap serio (hoy por hoy, una de las pocas, sino la única disciplina musical donde las letras de denuncia se anteponen a la comercialidad) y confío en que muchos rapers y amantes del hip hop descubran lo que pasó en Bagdad y nunca vieron en televisión”.
Arturo Cisneros.
Antes de que veáis el documental, os aviso de que son imágenes muy duras, pero imágenes reales al fin y al cabo. Espero que os guste.









A día de hoy no puedo entender como se consintió el inicio de esa barbarie. Que impotencia.
Muchas gracias por el documental Sara, he visto ahora un trozo y tiene muy buena pinta. Volveré para verle completo.
Un beso y pásalo re-bién!!!
Todas las guerras son iguales.
Saludos Cordiales.
Silvia, ya me dirás que te parece completo jeje.
Senovilla, para los que lo ven desde fuera quizá, pero hay que saber verlo desde dentro y apreciar las diferencias.
besitos a los dos!
No se si alguien mas se dió cuenta pero creo recordar que Mariano Rajoy en “Tengo una pregunta para Vd.” dijo que ahora no creía que ETA participara en los atentados de Madrid.
Ahora ya no interesa.
Por otro lado, yo no creo que todas las guerras sean iguales, creo que las hay malas y peores.
Sara, a ver si estoy alguna vez, que no hay manera, je, je.
Eulogio, joé, si es que no sé si vas o vienes, o subes o bajas, o… pareces gallego! jajaja. Muaack!!
Aaiss segundo comentario que pongo, esto me tiene mania. Pues bueno, que decia yo que estaba tan ricamente navegando en una hermosa nube, a toda mecha entre las estrellas, probando el nuevo circuito de velocidad y subiendo adrenalina hasta las orejas y zas! me bajas de un plumazo, aterrizaje forzoso
Gracias por bajarme, ya era necesaria una dosis de realidad, pero te aviso que ahí arriba quedan muchos, que no oyen, que no ven…
guerra y guerra, es horrible, es la deshumanizacion de los superpoderosos y sus secuaces…
Biquiños Sara, es bueno aterrizar en la realidad de vez en cuando. Una gran entrada, que ojala no tuviera que existir nunca. Repito, eres buena
Muy buena tu entrada, Sara, me gusta mucho…
Como dice Merce, eres buena, muy buena.
Merce, qué haces navegando por las nubes en plena crisis??? Es cierto, ojalá nunca hubiera podido escribir sobre esto…
Caminando muchas gracias besos a las dos!
No quise comentar si ver el vídeo y ahora que lo he visto no se que puedo decir. La barbarie siempre me deja mudo.
No, no creo que todas las guerras sean iguales, tal vez está que hoy comentas y la del 36 en España, tuvieran en común que en ambas se probó armamentos y técnicas de aniquilamiento de la población en general.
Escuche el otro día a Sistiaga hablando por la radio y me dejo bastante impresionado por las cosas que contaba. Pero sobre todo las veces que le escuchado o las que he leido siempre me impresiona algo que repite y es que es una verdad tan cierta como que “no son las armas las que matan, sino las personas”.
Del video ni opino, me enciende mucho.
besitos
Fermín mucho rap escuchas tú últimamente, eh?? jejeje.
Opaito, escuchar a Sistiaga con todas las experiencias que ha vivido siempre impresiona.
Besitosss