“Ya es hora de que un desnudo masculino no escandalice”
14 de mar de 2011 por Sara


Sonia Vakeiro, artista gallega de 39 años, dirige un estudio en Vigo donde crea sus cuadros y da clases de dibujo y pintura. Para ella, “ser artista no es una profesión, es una forma de ser, una forma de ver la vida y vivirla”.
Recientemente sus cuadros de desnudos masculinos publicados en Facebook provocaron la ira y los insultos de varios de sus contactos, que denunciaron las pinturas por considerarlas “pornográficas”. Los administradores de la red social eliminaron su cuenta y tacharon los cuadros de “inapropiados”. Sonia cuenta su experiencia.
PREGUNTA: ¿Qué expresa a través de sus pinturas?
RESPUESTA: En mi obra hay dos vertientes: la sensual y la inocente. La inocente suele ir relacionada con la tristeza. Las niñas/muñecas que dibujo tienen una mirada triste y reflejan esa tristeza que llevo dentro en relación con la vida en general. Ves tantas miserias en el mundo que es inevitable que éstas te afecten y queden reflejadas de alguna forma en lo que haces. La vertiente sensual de mi obra es más provocativa, mi lado rebelde, aquel que dice que ya es hora de que un desnudo masculino no escandalice y se vea como algo de lo más natural, pues así lo veo yo: bello, inspirador y natural.

P: ¿Cómo vivió el momento en el que sus cuadros fueron censurados en Facebook?
R: Al principio me sorprendí, puesto que a pesar de que no era la primera vez que notaba que la gente no se sentía cómoda con esa parte de mi obra, sí era la primera vez en la que era atacada e insultada. No me esperaba esta reacción e inmediatamente retiré la fotografía del cuadro que la había provocado. Yo no quería incordiar. Sin embargo, al retirar la fotografía, mucha gente salió en mi defensa, abogando por la libertad de expresión y por el hecho de que aquel cuadro no era pornografía, sino arte. Llegó a crearse un grupo para defender la tolerancia al arte, pero Facebook eliminó la cuenta del grupo, la mía y la de alguna persona que apoyó mi causa. Como anécdota, decir que alguien puso de foto de perfil una imagen del David de Miguel Ángel como símbolo de apoyo a mi obra, y también fue censurada. ¡Increíble!

P: ¿Había sentido la censura en alguna otra ocasión?
R: Alguna vez me encontré con que alguna sala donde iba a exponer me especificaba que no podía poner los desnudos masculinos, por haber público infantil. Como madre, no considero que el hecho de que mi hija vea un cuadro de un desnudo masculino le pueda resultar perjudicial, creo que es algo de lo más natural, pues mis pinturas en ningún momento incluyen sexo explícito sino simplemente el desnudo, el vestido natural con el que el hombre viene a este mundo. También ha habido quien ha tachado mi estudio de dibujo y pintura como inadecuado por el hecho de que la profesora pinte desnudos masculinos.
P: ¿Cómo se ha visto afectada su libertad artística con este asunto?
R: Hace mucho tiempo que asumí que mi obra iba a causar algún problema y más por ello no he permitido que eso me coartase a la hora de expresarme. Ante un lienzo uno sólo puede ser sincero y las mordazas no existen más allá de las que uno mismo se imponga.
P: ¿Cómo piensa que ha evolucionado la mente de la sociedad a la hora de interpretar el desnudo en el arte?
R: Todavía queda muchísima gente con la mente cerrada al respecto, muchas personas para las que un desnudo es pornografía… Hemos evolucionado, pues son muchos, entendidos o no, que sí saben apreciarlo… pero teniendo en cuenta el siglo en que vivimos, son demasiados los que todavía censuran el desnudo, por muy natural que sea la forma en que se le represente. Si Miguel Ángel levantase la cabeza, se quedaría sorprendido de observar que aquella censura que él sufrió todavía sigue vigente.

P: Actualmente está entre las 100 mejores artistas femeninas emergentes de Galicia, ¿cuál es su meta profesional?
R: Al igual que todos, lograr el reconocimiento para mi obra… sin embargo, lo importante siempre es el camino, aquél que te hace disfrutar cada día de lo que haces.


















